11 de agosto de 2025
Si vives en Málaga, no necesitas que nadie te explique ...
Si vives en Málaga, no necesitas que nadie te explique qué es el terral. Lo notas en cuanto sales a la calle y el aire te da en la cara como si abrieras el horno.
El calor es tan seco y repentino que a veces ni te da tiempo a adaptarte. Y aunque en esta tierra estemos más que acostumbrados al sol, el terral es otro nivel.
Por eso, desde Farmacia Rodulfo queremos darte algunos consejos muy prácticos para que los días de terral no te pillen desprevenido y sepas cómo actuar ante los síntomas más comunes del calor extremo y la deshidratación.
¿Qué es el terral y por qué nos deja tan hechos polvo?
El terral es un viento que sopla desde el interior hacia la costa. Y mientras baja por las montañas, se recalienta. Así que cuando llega a Málaga, lo que trae no es una brisita fresca, sino un golpe de aire caliente y seco que hace que la temperatura suba en cuestión de horas.
De repente, estamos a más de 40 grados, la humedad desaparece y el aire se vuelve casi irrespirable. Todo cuesta el doble, incluso estar en casa.
El problema es que no siempre estamos preparados para esos cambios tan bruscos, y eso es lo que provoca que nos sintamos tan mal. Algunas personas lo notan en la piel, que se seca más rápido. Otras, en la cabeza, con dolores, mareos o agotamiento. Y en los más pequeños o los mayores, puede llegar a ser un riesgo si no se actúa a tiempo.

Golpe de calor: ¿Cómo saber si te está afectando?
No hace falta estar en la playa o hacer ejercicio para sufrir un golpe de calor. A veces, simplemente con estar en una casa mal ventilada y no beber suficiente agua ya es suficiente.
El golpe de calor aparece cuando el cuerpo no puede enfriarse por sí solo. ¿Y cómo lo notas? Pues hay señales claras: la piel se pone muy caliente y seca (ya ni sudas), te da un dolor de cabeza fuerte, puedes marearte, sentir náuseas o incluso estar algo desorientado. En niños y personas mayores, esto se puede notar aún más rápido, y por eso hay que estar especialmente atentos.
Si te pasa algo así, lo primero es parar. Ponte a la sombra, bebe agua despacito, moja un poco la piel, afloja la ropa… y si ves que no mejoras, no lo dudes: acude a un centro de salud. Si no sabes si es para tanto, pasa por la farmacia. A veces, con ver a la persona, ya podemos darte una primera orientación.
La deshidratación va por delante (y muchas veces no se nota)
El problema con el calor tan seco del terral es que pierdes agua sin darte cuenta. Y no nos referimos solo al sudor. También pierdes agua por la respiración o por simplemente estar expuesto al aire caliente durante horas.
¿Cómo sabes si estás deshidratado? Pues si tienes la boca y los labios secos, si la orina es muy amarilla, si te duele la cabeza sin motivo, si estás más apagado de lo normal… puede que tu cuerpo esté pidiendo agua a gritos.
Y ojo: la sed no siempre aparece a tiempo. No esperes a tenerla. Bebe cada poco, aunque no te apetezca. Lo mismo con niños o mayores: animales a beber con frecuencia, aunque sea en sorbos pequeños.

¿Qué puedes hacer en casa cuando hay terral en Málaga?
No hace falta complicarse la vida, pero sí conviene hacer algunos cambios esos días.
Por ejemplo, intenta no salir a la calle en las horas centrales del día, sobre todo entre las 12:00 y las 17:00. Y si tienes que hacerlo, ponte ropa ligera, de colores claros, y lleva agua contigo. Un gorro o sombrero también ayuda mucho, y por supuesto, no olvides el protector solar.
En casa, mantén las persianas bajadas durante el día para que no entre más calor del necesario. Si puedes, enciende el ventilador o el aire acondicionado (pero sin pasarte con el frío). Ventila cuando caiga la tarde, que es cuando refresca un poco.
Y come cosas que el cuerpo agradezca: frutas, ensaladas, gazpachos, yogur… Cosas que no pesen y que además te hidraten. Los platos calientes y muy grasos, mejor dejarlos para cuando vuelva a soplar el levante.
¿Y si tienes peques, mayores o estás embarazada?
Aquí hay que tener aún más cuidado. Estas personas son más vulnerables porque su cuerpo regula peor la temperatura. Así que, con ellos, más agua, más sombra y más vigilancia.
Los bebés, por ejemplo, no sudan como nosotros, pero sí se deshidratan muy rápido. Si notas que están muy irritables, que no mojan el pañal con la misma frecuencia o que tienen la boca muy seca, es momento de actuar. En Farmacia Rodulfo para saber la temperatura de los bebés tenemos el chupete termómetro.
Con los mayores, pasa algo parecido. A veces no tienen sed y se olvidan de beber. Por eso es buena idea ofrecerles agua cada poco, aunque sea un vasito pequeño, o darles infusiones frías, zumos naturales… lo que más les apetezca.
Y si estás embarazada, escucha a tu cuerpo. Si notas mareos, agotamiento, dolor de cabeza o simplemente estás muy incómoda con el calor, baja el ritmo. No pasa nada por parar. El cuerpo ya está haciendo bastante trabajo por dentro.

¿Qué puedes encontrar en la farmacia que te ayude?
En Farmacia Rodulfo, cuando llega el terral, ya sabemos lo que vais a necesitar: productos que os ayuden a estar más frescos, más hidratados y con menos riesgos.
Tenemos sales de rehidratación, que son muy útiles si te sientes muy flojo tras pasar mucho calor. También sprays de bruma que puedes llevar en el bolso y darte un toque refrescante cuando lo necesites. Para los peques, hay protectores solares especiales, muy suaves y efectivos, y cremas hidratantes como la cesta de cremas hidratantes que ayudan a calmar la piel si se ha resecado con el terral en Málaga.
Además, te explicamos cómo usarlos, cuándo conviene tomarlos y qué señales no debes ignorar. En muchas ocasiones, una charla rápida en la farmacia evita una urgencia innecesaria.
¿Y si ya no te encuentras bien?
No esperes a que la cosa vaya a peor. Si notas que tú o alguien de tu familia está muy cansado, mareado, deshidratado o con fiebre tras un día de calor, ven a la farmacia o llama a un centro médico.
Y, es que, vivir en Málaga tiene muchísimas cosas buenas, pero el terral no es una de ellas. Aun así, si sabes cómo protegerte, si escuchas a tu cuerpo y si tienes cerca a quien pueda orientarte, puedes pasar esos días sin que te pasen factura.








