13 de noviembre de 2025

¿Te maquillas los ojos a diario? Aprende cómo desmaquillarlos sin dañar la piel ni las pestañas con los productos adecuados de farmacia.

Hay una gran diferencia entre desmaquillarse… y cuidar la piel mientras lo haces la mayoría pasamos el algodón sin pensar demasiado, pero los ojos —esa zona tan fina y expresiva— son los que más sufren si no usamos el producto adecuado.
Como farmacéuticos lo vemos cada día: personas con picores, pestañas debilitadas o párpados irritados que simplemente necesitaban cambiar de desmaquillante.
En este artículo te contamos cómo encontrar el tuyo, sin complicaciones, y por qué merece la pena elegir un desmaquillante de ojos de farmacia.

desmaquillante de ojos

Por qué conviene usar un desmaquillante específico para los ojos

Aunque pueda parecer innecesario, los ojos necesitan un producto propio.
La piel del contorno ocular es más fina, tiene menos glándulas sebáceas y un pH diferente al del resto de la cara.
Además, los cosméticos que aplicamos en esta zona —máscaras de pestañas, sombras o delineadores— suelen tener fórmulas más adherentes y pigmentos resistentes al agua.

Si intentamos retirar el maquillaje con un limpiador facial convencional, lo más probable es que tengamos que frotar demasiado, provocando rojeces, picor o incluso la caída de pestañas.
Un desmaquillante de ojos de farmacia está diseñado para disolver los productos de maquillaje sin dañar ni resecar.

Este tipo de cosméticos suele incluir ingredientes calmantes, tensioactivos muy suaves y un pH compatible con la lágrima.
El resultado es una limpieza completa y delicada que previene la irritación, la sequedad y la inflamación de los párpados.

Además, limpiar correctamente esta zona favorece que el contorno de ojos y las pestañas se mantengan fuertes, evitando la aparición prematura de arrugas y bolsas.

Diferentes tipos de desmaquillantes de ojos

El mundo de los desmaquillantes de ojos es enorme, y en la farmacia puedes encontrarlos en varios formatos y texturas según tus necesidades y tipo de maquillaje.

Desmaquillantes bifásicos

Son la opción más eficaz cuando se utiliza maquillaje waterproof o de larga duración.
Están compuestos por dos fases —una acuosa y otra oleosa— que se mezclan al agitar el envase.
La parte oleosa disuelve los pigmentos más resistentes, mientras que la fase acuosa elimina los residuos y aporta una sensación fresca y ligera.
Son ideales si usas máscara de pestañas resistente o delineador intenso.
Hoy en día existen versiones formuladas incluso para ojos sensibles, con activos calmantes y sin perfumes.

desmaquillante de ojos

Aguas micelares específicas

Las aguas micelares para ojos son perfectas si prefieres un producto más ligero o te maquillas poco.
Las micelas atrapan la suciedad y el sebo sin irritar, por lo que limpian de manera eficaz y respetuosa.
Suelen ser hipoalergénicas y no contienen alcohol ni fragancia, lo que las hace especialmente indicadas para pieles reactivas o usuarios de lentes de contacto.

Geles y espumas limpiadoras

Este formato ofrece una sensación más refrescante y suele gustar a quienes buscan una limpieza más profunda.
Son fáciles de aclarar y dejan una sensación de confort sin grasa, pero es fundamental elegir una fórmula diseñada específicamente para los ojos.
Los limpiadores faciales convencionales pueden ser demasiado agresivos para esta zona.

Toallitas o discos desmaquillantes oculares

Resultan prácticas para momentos puntuales, como viajes o días de mucho cansancio.
Las versiones farmacéuticas están enriquecidas con activos humectantes y no requieren aclarado.
Sin embargo, conviene no usarlas a diario, ya que nada sustituye a un desmaquillante líquido bien formulado y aplicado con calma.

Cómo elegir el mejor desmaquillante de ojos según tus necesidades

A la hora de decidir, conviene tener en cuenta tres factores: tu tipo de piel, tu nivel de sensibilidad y el maquillaje que utilizas.
Si tu piel se irrita con facilidad, notas picor o escozor con ciertos cosméticos o tienes antecedentes de alergias, opta por un desmaquillante de ojos hipoalergénico. Estos productos reducen al mínimo el riesgo de reacción, gracias a tensioactivos suaves y a la ausencia de perfumes o alcohol.
En cambio, si sueles usar maquillaje intenso o waterproof, el bifásico será tu mejor aliado. Su combinación de agua y aceite elimina hasta los productos más resistentes sin esfuerzo y sin necesidad de frotar.
Las pieles mixtas o grasas suelen preferir texturas más acuosas, como las micelares o los geles, porque dejan una sensación de limpieza y frescor sin residuos. En las pieles secas o maduras, las fórmulas más emolientes aportan nutrición y ayudan a mantener la elasticidad de la zona.
Y si llevas lentillas o padeces sequedad ocular, asegúrate de que el producto esté testado oftalmológicamente y tenga un pH fisiológico. Así evitas alteraciones en la lágrima y garantizas una limpieza segura y confortable.

Puedes descubrir tu tipo de piel y el producto que debes elegir pinchando en el enlace.

Cómo aplicar correctamente el desmaquillante de ojos

El modo de aplicación es tan importante como el producto en sí. Para desmaquillar correctamente los ojos, empapa un disco de algodón con el desmaquillante y colócalo sobre el párpado cerrado. Déjalo actuar entre cinco y diez segundos para que los agentes limpiadores disuelvan el maquillaje por completo.
Después, arrastra el algodón suavemente en dirección descendente, sin movimientos bruscos ni presión excesiva. Si quedan restos, utiliza un nuevo disco. Cada ojo debe limpiarse con su propio algodón, así evitas transferir bacterias o pigmentos.
Al terminar, seca la zona con una toalla suave y, si lo deseas, aplica un contorno de ojos hidratante para calmar e hidratar la piel. Este sencillo gesto favorece la regeneración cutánea y previene la tirantez.

Errores que conviene evitar

Uno de los fallos más habituales es utilizar el mismo producto para todo el rostro. Las leches limpiadoras o jabones faciales no están pensados para la zona ocular y pueden alterar su equilibrio natural.
También es frecuente frotar con fuerza cuando el maquillaje no sale con facilidad. Este gesto, además de irritar la piel, puede romper pestañas y acentuar las líneas de expresión. La clave está en dejar actuar el producto, no en insistir con el algodón.
Otro error es recurrir a toallitas desmaquillantes convencionales. Aunque resultan prácticas, muchas contienen alcohol o fragancias que resecan y sensibilizan la piel.
Por último, dormir con maquillaje —por cansancio o despiste— es un hábito que conviene desterrar: impide que la piel respire, obstruye los folículos y puede favorecer la aparición de irritaciones o infecciones oculares.

Desmaquillantes para ojos sensibles o pieles reactivas

Cada vez hay más personas que notan sus ojos irritados o enrojecidos al final del día. La exposición a pantallas, la contaminación y el uso continuado de cosméticos pueden volver la piel más frágil. En estos casos, es importante utilizar un desmaquillante de ojos hipoalergénico, libre de alcohol, perfumes o conservantes agresivos.
En la farmacia disponemos de marcas dermatológicas especializadas en piel sensible, con fórmulas que combinan suavidad y eficacia. Contienen activos calmantes como el agua termal, el bisabolol o el pantenol, que limpian sin irritar y respetan la película lagrimal.
Si notas que te lloran los ojos con frecuencia, sientes picor o tienes la piel del contorno seca, te animamos a consultarnos.

desmaquillante de ojos

El consejo del farmacéutico

A menudo se presta más atención a la crema del contorno que al producto que usamos para desmaquillar.
Sin embargo, la limpieza es el primer paso para un contorno de ojos saludable.
Un desmaquillante bien elegido evita irritaciones, mantiene las pestañas fuertes y potencia los efectos de los tratamientos posteriores.

En Farmacia Rodulfo analizamos tu tipo de piel, tus hábitos y tu maquillaje habitual para ofrecerte la mejor opción. Si quieres conocer sobre el tipo de piel y el estado de tu piel puedes disfrutar de nuestro servicio de dermocosmética.
Podemos recomendarte desde un desmaquillante bifásico potente, hasta un micelar ultraligero o una fórmula hipoalergénica pensada para ojos especialmente delicados.

Cuidar la mirada no es solo una cuestión de estética, sino de salud.
Y el primer paso empieza cada noche, frente al espejo, con el producto adecuado y unos segundos de mimo.

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Categorías: Actualidad, TutorialEtiquetas: ,

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